ECOSISTEMA FORESTAL

Los altos valles jacetanos son territorio para las selvas y los “mares de nubes”, con hayedos y abetales, pero también para los pinares montanos y los pinares subalpinos de pino negro, así como para los pastos atlánticos, las turberas, los ibones y los cantiles.

A menor altitud, en la transición entre los dominios eurosiberiano y mediterráneo, bosques de quejigos y de pinos dan paso, en la llanura, a zonas de cultivo y a prados de siega, casi siempre rodeados de setos vivos que los mejoran biológicamente.

Poco a poco el encinar, con su aromático matorral asociado, se abre camino recordándonos que en la comarca también prosperan los ambientes mediterráneos. Arropados por sotos y vegetación de ribera, numerosos arroyos y ríos vierten sus aguas al Aragón, labrando, en ocasiones, magníficas gargantas, “fozes”, que empequeñecen al visitante, pero que sin duda enriquecen sus observaciones.

Así pues, todo un mosaico de paisajes foreStales y de transición que albergan no menos de 206 especies de aves entre aquellas que permanecen todo el año en La Jacetania, las estivales, las invernantes y aún las de paso.